Puede que me cueste admitirlo, e incluso que lo disimule como la mejor actriz del mundo; pero tus ojos siguen clavados en mi pupila, y, tu profunda mirada, en mi corazón.
'Es fácil, la decisión es tuya. Tú misma.'
NO, no es tan fácil. Y de verdad, ojalá lo fuera... Pero nunca es fácil cuando no se trata tan sólo de ti y de mí, sino de una cantidad considerable de difilcutades añadidas. Dificultades que condenan nuestros destinos, y hacen de mi existir una cárcel de agonía.
¡Ay, qué larga es esta vida, qué duros estos destierros; esta cárcel, estos hierros, en que el alma está metida! Sólo esperar la salida me causa dolor tan fiero, que muero porque no muero.
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