14.6.14

Magia

Necesito volver a las letras, a las historias, a la pluma y al papel. También me sirven teclas y pantalla, no te sientas discriminado, dear laptop.  

Dejar mis dedos trabajar por mí, hacer volar a la mente hasta límites insospechados. Cerrar los ojos mientras escribo, mientras mi imaginación encuentra lugares sorprendentes donde divertirse y crear nuevas historias. Historias irreales en el mundo real pero reales en mi imaginación, donde, por un momento, el mundo real se transforma en irreal y lo único que valen son las letras, las palabras, las frases, las metáforas, las anáforas, y, si me apuras, los paralelismos. 

Necesito regresar a este rincón para esconderme durante varios minutos de la fría, hostil y violenta realidad que me rodea. Llamémoslo mundo, llamémoslo planeta Tierra, llamémoslo sociedad, llamémoslo país en crisis, llamémoslo problemas políticos, llamémoslo hipocresía, llamémoslo demagogia barata, llamémoslo violencia, llamémoslo época de exámenes, llamémoslo folios, apuntes y diapositivas que estudiar. Llamémoslo agobios, carrera, dolores de cabeza y ganas de llorar. Y, por qué no, llamémoslo momentos felices, risas, lágrimas de alegría y las mejores compañías.

Pero quiero que por un tiempo lo único válido sea esto. ESTO. Este fluir de letras, el sonido de las teclas y mi mente volando al infinito y más allá. ¿Que tendría que estar estudiando? Sí. Pero eso ahora mismo no importa. Lo que importa es esto que está pasando ahora mismo. Algunos lo llamarán escribir, otros, ingenuos, lo denominarán la actividad más aburrida del mundo. Yo prefiero considerarlo magia. No hay nada más mágico que crear algo desde cero. Desde la blancura del documento de texto más blanco, hasta la preciosidad de un escrito, lleno de palabras que hacen frases y frases que hacen párrafos. Y párrafos que conforman un texto, donde cada letra, cada palabra, cada frase, cada punto y cada coma se juntan para cobrar sentido y contarte la historia más maravillosa del mundo. O quizá no, pero sí mágica, porque ha sido creada desde cero, y la persona que la ha visto nacer y crecer es la que más lo ha disfrutado.

Y eso es lo importante. Quizá esto no tenga los mejores escritos del mundo, ni las historias más interesantes. Pero la escritora se evade del mundo real cada vez que viene aquí a refugiarse: de la realidad externa e interna. De mi realidad, de mi persona. Y es lo que me hacía falta. Aquí dentro todo sienta mejor, todo mejora, todo a mi alrededor desaparece por unos ansiados instantes.

Tras años sin escribir vuelvo con más ganas que nunca. Lo necesitaba. Y mis dedos, y mi mente, que vuela más alto y más rápido que cualquier mente en el mundo.

Soy un mago que fue despojado de su varita mágica hace dos años. Y hoy, como por arte de magia, la ha recuperado, para con sus alas volar, y volar, y volar.

2 comentarios:

  1. Tus palabras me han emocionado, con todas estas letras dan ganas de hacer, como lo llamarias tu, magia. Sigue haciendolo porque siempre que hay magia, siempre que hay un mago, hay espectadores para disfrutar de ella. :-)

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  2. Durante el tiempo que he estado leyendo tus palabras, he dejado de oir el tráfico, la tele y toodo lo que me rodea y sólo existíamos yo y las letras.
    Tienes toda la razón al llamarlo magia, porque no sólo te evades tu misma, sino que eres capaz de evadir a cualquiera que te lea.
    Gracias por volver a escribir

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