Pequeños accidentes que conforman toda la vida. Pequeños accidentes que se convierten, casi sin querer, en accidentes intencionados. Accidentes intencionados cargados de mucha premeditación, pero nada de alevosía.
12.2.12
SMB
Porque ya lloraba más que reía, y hasta sus risas sonaban a lloros
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