22.8.11

AAAAAAAAAAAAAAAARGH JODER!
¡NO, NO Y NO! No es tan fácil, por el amor de Dios. No es nada fácil...
Vaya malhablada que estás hecha, M.
Ya lo sé, pero quiero desahogarme. ¡JODEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEER!



Se me está escapando de las manos...

19.8.11

Las desventuradas aventuras de Marian

Es difícil definir el estado en el que se encontraba Marian. Desde fuera se la veía como la persona más feliz del mundo. Lo que 'fuera' no sabía era que Marian era muy buena actriz para lo que le interesaba. Sus sonrisas eran las sonrisas más felices que he visto en mi vida, he de admitir. Sus carcajadas, tan naturales como ella misma. Sin embargo, ¡Marian no se sentía feliz! Es más, ni siquiera estaba segura de que la felicidad realmente existiera.

Marian tenía sus buenos y sus malos momentos, como todos. Pero últimamente los buenos momentos no se prodigaban mucho por su vida; y Marian se sentía más vacía a cada día que pasaba. La desesperación comenzaba a reinar su vida, el hastío carcomía su interior sin piedad alguna, el vacío se fue convirtiendo poco a poco en su mejor amigo. Marian no se había sentido tan sola en todos los días de su vida. Clavaba su iris verde en la pupila de todas las personas que la rodeaban (que no eran pocas), y, aún así, seguía sintiéndose sola. ''No estás sola, Marian'', solían asegurar los dueños de las susodichas pupilas. Cuando escuchaba aquello, lo único que deseaba hacer Marian era gritar a los cuatro vientos: ''¡Sé que no estoy físicamente sola! Pero me siento sentimentalmente, interiormente, psíquicamente, MORALMENTE SOLA. No necesito mirar alrededor y verme acompañada. Necesito cerrar los ojos y no sentirme sola, irme a una isla desierta y saber que la soledad no me acompaña. Necesito cerciorarme de que aunque esté físicamente sola, tengo algo a lo que aferrarme y seguir viviendo. Porque esto no es vivir''. Pero como Marian no era grosera, no lo gritaba. Asentía. Y sonreía. Siempre sonreía.

En más de una ocasión, Marian me llegó a relatar cómo tenía la miserable capacidad de perder todo lo importante en su vida. ''Me paso un cuarto de mi vida sin darme cuenta de lo realmente importante. Otro cuarto me dedico a perderlo. Y la mitad que queda, estoy lamentándome de la pérdida sin buscar nada más a mi alrededor'', me dijo un día entre lágrimas. Pobre Marian, nunca había visto una mirada tan triste como aquella, a pesar de provenir de unos ojos hermosamente coloreados de verde. ''Ya no sé cómo hacerlo. No sé cómo tomarme la vida. No sé cómo jugar a este juego, voy perdiendo. Me estoy perdiendo en mi propia vida...'', recuerdo cómo Marian me abría su hastiado corazón aquella noche. ''Me retiro. Esto no es para mí. Me retiro de la vida'', continuaba. ''No sé, no sé, no sé... No sé cómo hacerlo, no sé nada'', repetía una y otra vez tumbada en el sofá hasta que se durmió con las mejillas empapadas y las ojeras marcadas.

Es difícil, es muy difícil definir el estado de Marian. Ninguna palabra es la idónea: soledad, desespreación, hastío, vacío, ansiedad, amargura, melancolía, tristeza... Quizá una mezcla de todas ellas fuera la palabra idónea.

''Sigue intentándolo, Marian. No puede estar todo perdido'', me había atrevido a comentarle en una ocasión. ''¿Qué te crees, que no me levanto cada mañana diciéndome: sal ahí fuera y cómete el mundo, Marian? ¿Convenciéndome de que va a ser un buen día y va a ir todo bien? ¿Gritándome al espejo que valgo la pena y que no merezco estar así? ¡Claro que sí! Pero siempre acabo el día odiándome un poco más que el anterior, mirando mi rostro reflejado en el espejo y diciéndole: NO SIRVES PARA NADA. No soy como los demás, no soy ni tan siquiera diferente. Hay personas diferentes que se parecen y encajan entre sí. Yo no encajo en ninguna parte. Este mundo no está hecho para mí'', me contestó. Se me pusieron los vellos de punta. ''Socorro. Ayúdame. Esto no es vivir. Esto no se puede considerar vida. So-co-rro'', continuaba mientras se le inundaban los ojos de lágrimas. ''Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero, que muero porque no muero. ¡Ay, qué larga es esta vida, qué durps estos destierros! Esta cárcel, estos hierros, en que el alma está metida. Solo esperar la salida me causa dolor tan fiero, que muero porque no muero'', concluyó entre sollozos recitándome fragmentos del poema de Santa Teresa de Jesús que tanto le gustaba.

Es difícil, es muy difícil definir su situación. Sonreía, parecía feliz. Pero desesperaba, rabiaba, se le escapaba el alma de su cuerpo, se le iba todo de las manos. Le dolía la vida, a Marian le dolía la vida. Marian no quería la pena de nadie, Marian deseaba volver a sentirse viva. Marian quería volver a sonreír con una razón para hacerlo, Marian anhelaba sentir la sonrisa en su interior.

Es difícil; repito, muy difícil definir la situación de Marian. Es difícil definir el estado de una persona que escribe relatos en tercera persona de su propia vida. Es difícil entender cómo se sentía Marian, cómo me siento yo.

Es muy difícil vivir así, porque esto no es vivir. Es muy, muy difícil comerse el mundo cuando el mundo me está devorando a mí. Socorro. So-co-rro.

18.8.11

did you see my string?

Ya tengo cuerda de guitarra.
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAWW YEEEEEEEEAH!

Ahora, ya puedo volver a ser la misma chiquilla estúpida e inocente de antes; se acabaron los psicóticos intentos de poner una cuerda que no tiene la longitud necesaria. Psicóticos intentos propios de una chiquilla estúpida, inocente y trastornada mentalmente.

Ahora, al menos, no tengo un trastorno mental tan profundo.

12.8.11

desahogos un tanto ''especiales''

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARGH PUTA CUERDA DE GUITARRAAAAAAA!
Has elegido buen día para romperte, asquerosa ¬¬
Por tu culpa no puedo tocar hasta vete tú a saber cuándo! ¿Qué mierda te costaba romperte otro día, guarrona? Y para colmo, cuando parece que vas a enrollarte y me vas a amenizar esta mier** de día, coges y te sales. Eres la hostia.

PRIMA, TE LA TENGO JURADAAAAAAAAA!
Y por cierto, me debes las dos uñas que me has roto mientras yo intentaba volver a meterte en la clavija -.-

Lo siento, algo dentro de mi cabeza no funciona bien últimamente. Ni últimamente ni nunca, pero especialmente ahora. Será que las cuerdas de guitarra han matado las pocas neuronas con vida que quedaban en mi SNC.

Pequeños recordatorios ciertamente innecesarios

''No tengo nada para impresionar,
ni por fuera ni por dentro.''

Permíteme una pequeña corrección: Lo tienes todo para impresionar, tanto por fuera como por dentro. Y quien no se impresione, es porque tiene alguno de los cinco sentidos un pelín atrofiado.

Reitero: lo tienes TODO para impresionar. Lo único que pasa es que careces de la fuerza necesaria como para cerciorarte de ello. Y esa fuerza te la pienso proporcionar yo (si quieres, claro). Ten siempre en cuenta que eres preciosa, hermosa, admirable, absolutamente increíble; por fuera y por dentro. Y no lo niegues, o habrán crujidos de dedos y hostilidades variadas. Pero con cariño, siempre con mucho cariño.

Espero que nunca lo olvides; y cuando sientas que todo está acabado, que nada merece la pena o que ''no tienes nada para impresionar'', piensa en aquellas personas que agregan continuamente capítulos extras al libro de tu vida (haciendo que éste no acabe todavía), que dan sentido a cada día que pasa o que se impresionan cada día con tu increíble y especial forma de ser. Y si no te sirve, pues te muerdes la lengua, sonríes y tiras pa'lante. Y si tampoco vale, ve empezando a asustarte por la hostilidad que te aguarda.

Y, sobre todo, nunca te olvides de que te quiero.




9.8.11

i'm not crazy!

Insomnio.
Insomnio. Insomnio. Insomnio. Insomnio. Insomnio. Insomnio. Insomnio. Insomnio. Insomnio.

¡Maldito insomnio!


____________________________________________________

- Dime la verdad, ¿me quieres?

- …

- Me vas a decir que sí, y yo te creeré. Pero por favor… ¿me quieres?

- Te lo juro por la luna, que es tan bella como tú.

- No jures por la luna, que cambia cada mes. No quiero que nuestro amor sea así de cambiante.

- ¿Entonces? ¿Por qué quieres que jure?

- No jures, y si juras, jura por ti, que lo eres todo en mi vida.

- Juraré por ti.

- ¿Por mí?

- Sí, porque ahora tú y yo somos como una sola persona.

___________________________________________________________

¿Empalagoso? QUETECAGAS.

Me encanta *-*

PD.: Estas horas no son buenas para la salud (mental sobre todo). Y menos para escribir. Pido perdón. ¡PERDÓOOOOOOOOOOOOOOOOON! Oh, Dios mío, M., ¿qué mierda te has tomado?
De todo menos pastillas para dormir :)