Pequeños accidentes que conforman toda la vida. Pequeños accidentes que se convierten, casi sin querer, en accidentes intencionados. Accidentes intencionados cargados de mucha premeditación, pero nada de alevosía.
29.9.11
25.9.11
I shouldn't write these things
Realmente llevo más tiempo sin ti que el que estuve contigo. Y no sé, no sé por qué narices me siento más vacía a cada día que pasa, no sé por qué te echo tanto de menos aun habiendo pasado más de cinco meses desde aquel dia. Aquel día en el que decidí acabar con todo. Acabar con todo, incluso con mi vida.
Me siento mal, me falta algo, me faltas tú. ¿Recuerdas cuando te conté que no lograba entender por qué me faltaba el aire cuando te cruzabas conmigo, por qué se me hacía tan difícil mediar palabra contigo, por qué echaba a temblar cada vez que te veía, por qué mi corazón alcanzaba velocidades vertiginosas con cada palabra que salía de tu boca? Nada ha cambiado desde entonces Me sigue pasando todo eso. Todo sería igual si no fuera por un simple detalle: ya no formas parte de mi vida.
No sé si tiene sentido todo esto que siento, no sé si está bien o mal. Si es lícito o no. No sé si tú sientes lo mismo que yo, o si has llegado a sentir la milésima parte de esto. Ni tan siquiera sé si este sentimiento desaparecerá un día o no. Lo que sí sé es que ahora mismo no estoy para nada ni para nadie, y que me costará sangre y ayuda salir de esta. Pero entiéndeme, es difícil superarlo cuando tengo que verte todos los días, cuando todo me recuerda a ti, cuando sueño contigo cada puta noche de mi vida.
En fin, lo siento, sé que no tengo derecho a escribir esto después de lo que te hice. Pero no quedaba otra opción, no podía seguir así. Mi mente sabe que hice bien, sin embargo, mi corazón me recuerda todos los 29 de cada mes que fue la peor decisión que pude tomar en mi vida. Y yo me recuerdo cada noche lo gilipollas que soy, mientras me digo a mí misma cada día que le haga caso a mi cabeza y no me deje llevar por mi corazón. Pero dicen que la verdadera razón está en el corazón. No quiero creerlo. No debo creerlo.
A veces pienso que soy estúpida. Miento, SIEMPRE pienso que soy estúpida. Pero a veces pienso que lo soy más de normal, puesto que estoy segura de que mientras yo me siento como la mierda más grande del mundo tú estás más feliz que una perdiz. Otras veces pienso que realmente no te echo de menos a ti, sino que extraño el hecho de sentirme querida, importante para alguien. De llegar a casa y saber que alguien está pensando en mí, de llegar al instituto y saber que tengo a alguien que se preocupa por mí, de sentirme mal y saber que alguien me va a sacar la mejor de todas las sonrisas. Extraño el hecho de ser imprescindible en la vida de alguien. Cuando no pienso ni una cosa ni la otra, estoy desinflando mi ego y hundiéndome cada vez más en la mierda, alcanzando niveles del subsuelo y valores infinitamente negativos en el eje de ordenadas.
Supongo que tendré que luchar contra esto durante mucho, mucho tiempo. Es lo que me toca, ¿no?
Me siento mal, me falta algo, me faltas tú. ¿Recuerdas cuando te conté que no lograba entender por qué me faltaba el aire cuando te cruzabas conmigo, por qué se me hacía tan difícil mediar palabra contigo, por qué echaba a temblar cada vez que te veía, por qué mi corazón alcanzaba velocidades vertiginosas con cada palabra que salía de tu boca? Nada ha cambiado desde entonces Me sigue pasando todo eso. Todo sería igual si no fuera por un simple detalle: ya no formas parte de mi vida.
No sé si tiene sentido todo esto que siento, no sé si está bien o mal. Si es lícito o no. No sé si tú sientes lo mismo que yo, o si has llegado a sentir la milésima parte de esto. Ni tan siquiera sé si este sentimiento desaparecerá un día o no. Lo que sí sé es que ahora mismo no estoy para nada ni para nadie, y que me costará sangre y ayuda salir de esta. Pero entiéndeme, es difícil superarlo cuando tengo que verte todos los días, cuando todo me recuerda a ti, cuando sueño contigo cada puta noche de mi vida.
En fin, lo siento, sé que no tengo derecho a escribir esto después de lo que te hice. Pero no quedaba otra opción, no podía seguir así. Mi mente sabe que hice bien, sin embargo, mi corazón me recuerda todos los 29 de cada mes que fue la peor decisión que pude tomar en mi vida. Y yo me recuerdo cada noche lo gilipollas que soy, mientras me digo a mí misma cada día que le haga caso a mi cabeza y no me deje llevar por mi corazón. Pero dicen que la verdadera razón está en el corazón. No quiero creerlo. No debo creerlo.
A veces pienso que soy estúpida. Miento, SIEMPRE pienso que soy estúpida. Pero a veces pienso que lo soy más de normal, puesto que estoy segura de que mientras yo me siento como la mierda más grande del mundo tú estás más feliz que una perdiz. Otras veces pienso que realmente no te echo de menos a ti, sino que extraño el hecho de sentirme querida, importante para alguien. De llegar a casa y saber que alguien está pensando en mí, de llegar al instituto y saber que tengo a alguien que se preocupa por mí, de sentirme mal y saber que alguien me va a sacar la mejor de todas las sonrisas. Extraño el hecho de ser imprescindible en la vida de alguien. Cuando no pienso ni una cosa ni la otra, estoy desinflando mi ego y hundiéndome cada vez más en la mierda, alcanzando niveles del subsuelo y valores infinitamente negativos en el eje de ordenadas.
Supongo que tendré que luchar contra esto durante mucho, mucho tiempo. Es lo que me toca, ¿no?
9.9.11
R.I.P
Muero.Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero. Muero.
Morí. Soy gilipollas. Yuhu.
Muerta estoy.
Firmado.: Difunta Marian
Morí. Soy gilipollas. Yuhu.
Muerta estoy.
Firmado.: Difunta Marian
6.9.11
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)